En este post trataremos uno de los temas más populares en la educación actual: la participación de los alumnos.
Tradicionalmente, los alumnos han estado relegados a un papel secundario en las clases, ya que las clases son planificadas de forma que toda la clase es llevada por el profesor, interviniendo el alumno en situaciones puntuales como pueden ser preguntas o exposiciones específicas. En mi opinión, esto genera una sensación para el alumno de que el contenido de las asignaturas ya viene cerrado desde un primer momento, reduciendo así su motivación, ya que aunque considere que puede aportar algo al tema sabe que no se va a tener en cuenta más allá de esa clase concreta.
Al final el alumno ve las clases como un trámite a superar para continuar su formación educativa de cara al futuro profesional, por lo que el alumno no se siente motivado a participar en actividades que no le acerquen directamente a su objetivo de superar el curso.
Recuerdo que en mi instituto se hacían varios concursos durante el año. En particular recuerdo un concurso de fotografía y otro de relatos. Siempre participé en estos concursos por un motivo muy sencillo: apenas participaba nadie, por tanto era bastante fácil ganar, ya que al final en un centro de 900 alumnos participaban alrededor de 20 personas. Desde mi punto de vista de alumno la baja participación aumentaba mis posibilidades, y era un aspecto positivo para mi.
Sin embargo, unos años más tarde viví lo mismo desde la cara opuesta de la moneda. Durante mis años en la universidad, fui parte del Grupo Universitario de Informática (GUI). En esta asociación solíamos organizar cursos de formación en temas relacionados con la carrera (lenguajes de programación, frameworks utilizados actualmente, o incluso otras herramientas que nos podrían ayudar a lo largo de la carrera). Si bien es cierto que en algunos de estos talleres la participación era alta al ser relativas a conceptos que se verían en la carrera más adelante, había otros talleres en los que apenas participaban 2, 3 o 4 personas. Desde este punto de vista era muy desmotivador preparar un contenido que consideras interesante para que al final participasen tan pocas personas.
En mi opinión, el problema actual con la participación es que un alumno no va a ver valor en un contenido si considera que no le sirve para aprobar un examen, "para qué me voy a molestar en aprender esto si no me lo van a preguntar". Para aumentar la participación, se debería empezar aumentando la motivación, partiendo de temas que inicialmente estén muy relacionados con el contenido de clase para que en un primer momento el alumno lo relacione con lo que están estudiando, para posteriormente pasar a temas que le den más libertad donde pueda expresarse dentro de un tema que le guste, de manera que sea el propio alumno el que vea la utilidad del contenido y desee participar compartiéndolo con sus compañeros.
¿Cuál es tu opinión sobre la participación en los centros? ¿Consideras que no se fomenta lo suficiente la participación? Recuerda que siempre puedes dejar tus comentarios a continuación.
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